Principios de la economía circular: guía clara y práctica

Los principios de la economía circular buscan cambiar una idea muy arraigada en la economía tradicional: extraer materias primas, fabricar, vender, usar y desechar.Representación de los principios de la economía circular mediante diseño, reparación, reutilización y recuperación de materiales.

En un modelo circular, el objetivo es diferente. Los productos se diseñan para durar, repararse, reutilizarse o recuperar sus materiales; al mismo tiempo, se intenta evitar que los residuos y la contaminación aparezcan desde el principio.

La Ellen MacArthur Foundation resume la economía circular en tres principios fundamentales impulsados por el diseño: eliminar residuos y contaminación, mantener productos y materiales en circulación en su mayor valor posible y regenerar la naturaleza.

Esto significa que reciclar forma parte de la economía circular, pero está lejos de ser toda la historia.

De una economía de usar y tirar a una economía que conserva valor

Pensemos en una pequeña empresa que vende muebles.

En un modelo lineal, compra madera y otros materiales, fabrica una mesa, la vende y deja prácticamente toda la responsabilidad posterior al comprador. Cuando la mesa se rompe o pasa de moda, puede acabar desechada.

Una empresa con enfoque circular se haría preguntas distintas desde antes de fabricar:

  • ¿Puede durar más años?
  • ¿Se pueden cambiar fácilmente las piezas dañadas?
  • ¿Puede desmontarse sin destruir sus componentes?
  • ¿Podría venderse nuevamente después de reacondicionarla?
  • ¿Qué ocurrirá con sus materiales cuando ya no pueda utilizarse?
  • ¿Es posible reducir el desperdicio durante su fabricación?

Ese cambio de preguntas explica mejor la economía circular que el símbolo del reciclaje.

El diseño tiene un papel especialmente importante porque determina en gran medida si posteriormente un producto podrá mantenerse, repararse, actualizarse, desmontarse o recuperar sus componentes.

Los 3 principios de la economía circular

1. Eliminar residuos y contaminación desde el diseño

El primer principio no consiste simplemente en gestionar mejor la basura.

Consiste en evitar que buena parte de esa basura llegue a existir.

Un envase difícil de separar, un electrodoméstico cuya batería no puede reemplazarse o un producto fabricado con diferentes materiales permanentemente pegados pueden convertirse rápidamente en problemas cuando termina su primera etapa de uso.

Por eso, una empresa circular intenta anticipar el final desde el comienzo.

Puede hacerlo mediante decisiones como:

  • reducir materiales innecesarios;
  • evitar componentes difíciles de recuperar;
  • diseñar piezas reemplazables;
  • utilizar sistemas desmontables;
  • reducir mermas de producción;
  • eliminar embalajes innecesarios;
  • buscar materiales apropiados para ciclos posteriores.

La idea cambia de gestionar residuos a diseñar sistemas que produzcan menos residuos.

2. Mantener productos y materiales en circulación

Imagina dos teléfonos idénticos.

Uno falla después de tres años y se destruye para recuperar algunos materiales. El otro recibe una batería nueva y continúa funcionando otros dos años.

Ambos pueden formar parte de un sistema circular, pero conservar el teléfono funcional suele mantener mucho más del valor ya incorporado en el producto que destruirlo inmediatamente para recuperar sus materias primas.

Por eso la circularidad incluye estrategias como mantenimiento, reutilización, reparación, reacondicionamiento, remanufactura y reciclaje.

Aquí aparece una idea importante:

el producto completo suele representar más valor que sus materiales separados.

Para fabricar una computadora, una máquina o un mueble no solamente hicieron falta materias primas. También se utilizaron energía, transporte, trabajo, conocimientos, herramientas y procesos industriales.

Si el producto puede seguir funcionando, conservarlo normalmente evita perder parte de ese valor acumulado.

3. Regenerar la naturaleza

La economía circular no termina cuando conseguimos reciclar materiales.

El tercer principio busca que los sistemas económicos dejen de limitarse a reducir daños y comiencen, cuando sea posible, a favorecer procesos naturales regenerativos.

Esto resulta especialmente visible en agricultura, alimentos y materiales biológicos.

Los materiales que pueden regresar de forma segura al ciclo biológico pueden, bajo las condiciones adecuadas, convertirse nuevamente en nutrientes mediante procesos como el compostaje. La lógica es distinta para materiales técnicos como metales, maquinaria o componentes electrónicos, que deben mantenerse dentro de ciclos industriales.

Así aparecen dos grandes circuitos:

CicloEjemplosObjetivo
Biológicoalimentos y determinados materiales orgánicosdevolver nutrientes de forma segura a sistemas naturales
Técnicometales, equipos, componentes y otros materiales industrialesmantener productos, piezas y materiales circulando

No todos los productos biodegradables pueden simplemente arrojarse a la naturaleza. Su composición y las condiciones necesarias para su procesamiento siguen siendo importantes.

¿Cuáles son las 7 R de la economía circular?

Aquí conviene aclarar algo que suele provocar confusión: no existe una única lista universal y oficial de siete R.

Hay modelos de 3 R, listas educativas de 5 o 7 R y marcos más amplios. Documentos europeos, por ejemplo, utilizan un marco de 10 estrategias, desde rechazar y repensar hasta reciclar y recuperar.

Si queremos resumir esa lógica en siete acciones fáciles de aplicar en una empresa, podemos utilizar esta selección práctica:

  1. Rechazar: evitar productos, materiales o procesos que realmente no hacen falta.
  2. Repensar: buscar otra manera de proporcionar la misma utilidad utilizando menos recursos.
  3. Reducir: disminuir materias primas, energía y desperdicios.
  4. Reutilizar: volver a utilizar un producto que todavía conserva su función.
  5. Reparar: corregir una avería para prolongar su vida.
  6. Reacondicionar: restaurar o actualizar un producto usado.
  7. Reciclar: procesar materiales cuando ya no resulte razonable conservar el producto o sus componentes.

Esta lista sirve para comprender el concepto, pero no debe presentarse como la única clasificación posible.

Reciclar debería ser el primer paso, ¿verdad?

No necesariamente.

Supongamos que una silla solamente necesita cambiar una pata.

Triturarla para recuperar sus materiales y fabricar después otra silla requeriría mucho más procesamiento que sustituir la pieza dañada.

Esa es la razón por la que las estrategias circulares suelen intentar conservar primero productos y componentes. El reciclaje sigue siendo valioso, pero normalmente entra en juego cuando opciones de mayor conservación de valor dejan de ser posibles o razonables.

Del rechazo al reciclaje: una jerarquía más completa

Un marco ampliamente utilizado organiza las estrategias R desde acciones que evitan el consumo de recursos hasta las que recuperan valor al final.

EstrategiaIdea básicaEjemplo
Rechazareliminar una necesidad material innecesariasustituir documentación desechable cuando no es necesaria
Repensarutilizar productos de manera más eficientecompartir equipos poco utilizados
Reducirconsumir menos materialesfabricar un envase más ligero
Reutilizarvolver a utilizar el mismo productovender mobiliario usado
Reparardevolver funcionalidadsustituir una pieza averiada
Reacondicionarrestaurar y actualizarrenovar una computadora
Remanufacturarrecuperar componentes para obtener un producto funcionalreconstruir equipos industriales
Reutilizar con otro propósitoasignar una función diferenteconvertir determinados componentes en otro producto
Reciclarrecuperar materialesrecuperar aluminio o ciertos plásticos
Recuperarobtener algún valor restante, como energíatratamiento energético de determinados residuos

La nomenclatura exacta puede variar entre documentos y traducciones. Lo importante es entender la dirección general: cuanto más valor del producto podamos conservar, menos necesidad existe de regresar inmediatamente a materias primas.

¿Cuáles son las 4 fases de la economía circular?

Tampoco existe un modelo universal obligatorio de cuatro fases.

La circularidad puede analizarse utilizando diferentes cadenas de valor y etapas del ciclo de vida. El Joint Research Centre de la Comisión Europea, por ejemplo, analiza aspectos relacionados con materias primas, fabricación, distribución, uso, mantenimiento o reparación y fin de vida.

Para administrar el concepto fácilmente dentro de una empresa, esas etapas pueden agruparse en cuatro grandes momentos prácticos.

Fase 1. Diseño y selección de recursos

Aquí se toman muchas de las decisiones que determinarán todo lo que viene después.

La empresa decide:

  • cuánto material utilizar;
  • qué materiales comprar;
  • cuánto durará el producto;
  • si podrá repararse;
  • si sus piezas podrán separarse;
  • cómo será su embalaje;
  • qué ocurrirá cuando termine su uso inicial.

Un mal diseño puede hacer muy difícil cualquier esfuerzo circular posterior.

Fase 2. Producción y distribución

La empresa intenta producir utilizando los recursos con mayor eficiencia.

Puede revisar desperdicios, consumo de materiales, productos defectuosos, embalaje, inventario, transporte y posibles subproductos que otras actividades puedan aprovechar.

El objetivo no es producir menos por obligación, sino obtener mayor utilidad de los recursos utilizados.

Fase 3. Uso, mantenimiento y extensión de vida

Un producto circular necesita mantenerse útil.

Dependiendo del negocio, pueden intervenir:

  • mantenimiento preventivo;
  • reparación;
  • venta de repuestos;
  • actualizaciones;
  • reutilización;
  • alquiler;
  • reventa;
  • mercados de segunda mano.

La economía circular, por tanto, puede cambiar también el modelo de ingresos.

Una empresa que antes solamente vendía maquinaria podría añadir contratos de mantenimiento, reacondicionamiento o alquiler.

Fase 4. Recuperación y nuevo ciclo

Finalmente llega el momento en que un producto ya no puede continuar utilizándose de la misma forma.

La empresa puede recuperar componentes, remanufacturar, destinar determinadas piezas a otros usos o reciclar materiales para introducirlos nuevamente en procesos productivos.

El objetivo es evitar que todo el valor termine directamente en un vertedero.

Un ejemplo sencillo: una cafetería pequeña

La economía circular no está reservada para fabricantes internacionales.

Imaginemos una cafetería.

El propietario revisa primero qué residuos genera cada semana y descubre grandes cantidades de envases de un solo uso y desperdicios de alimentos.

Aplicar circularidad podría comenzar con decisiones relativamente sencillas:

Prevención: mejorar compras e inventario para reducir alimentos que caducan.

Reutilización: incorporar recipientes reutilizables para determinadas operaciones internas.

Aprovechamiento: encontrar usos seguros y apropiados para determinados excedentes cuando sea posible.

Mantenimiento: reparar equipos antes de reemplazarlos automáticamente.

Compras: valorar equipos duraderos, reparables y con disponibilidad de repuestos.

Ciclo biológico: gestionar adecuadamente residuos orgánicos cuando exista infraestructura local para su aprovechamiento.

Ninguna de estas acciones convierte mágicamente a la cafetería en una empresa totalmente circular.

Pero juntas cambian algo fundamental: la empresa empieza a tratar los residuos y las pérdidas de materiales como problemas de diseño y gestión, no como una consecuencia inevitable del negocio.

Economía circular y modelo de negocio

Para una empresa, la circularidad puede crear oportunidades que van más allá del ahorro en basura.

Los modelos circulares utilizados en la práctica incluyen reparación y mantenimiento, reventa, reutilización, remanufactura, alquiler y diseño orientado a mayor durabilidad.

Eso abre varias posibilidades.

Una tienda puede recomprar productos usados.

Un fabricante puede vender repuestos.

Una empresa de maquinaria puede ofrecer mantenimiento.

Una marca puede reacondicionar devoluciones.

Un negocio puede alquilar productos que sus clientes necesitan solamente unas pocas veces.

La pregunta deja de ser únicamente cuántos productos podemos vender y pasa también a ser cuánto valor podemos obtener y conservar de cada producto y recurso.

Cómo empezar sin intentar cambiar toda la empresa

Una transición circular funciona mejor cuando comienza con un problema concreto y medible.

Localiza dónde se pierde valor

Observa:

  • materiales descartados;
  • productos dañados;
  • devoluciones;
  • inventario obsoleto;
  • embalajes;
  • piezas reemplazadas;
  • productos que podrían repararse;
  • recursos comprados pero poco utilizados.

No empieces con una campaña publicitaria sobre sostenibilidad. Empieza con el flujo real de materiales y dinero.

Pregunta qué estrategia conserva más valor

Ante un producto usado, sigue una secuencia parecida a esta:

¿Todavía puede utilizarse?

Si la respuesta es sí, sigue usándolo.

¿Puede reutilizarlo otra persona?

Considera reventa o redistribución.

¿Está averiado?

Analiza reparación.

¿Necesita una intervención mayor?

Valora reacondicionamiento o remanufactura.

¿Ya no puede conservarse como producto o componente?

Entonces estudia la recuperación de sus materiales.

Este orden evita pensar automáticamente en reciclaje.

Introduce la circularidad en las compras

Una compra barata no siempre resulta económica si el producto tiene poca duración y no puede repararse.

Además del precio inicial, una empresa puede valorar:

  • vida útil prevista;
  • disponibilidad de repuestos;
  • facilidad de mantenimiento;
  • posibilidad de actualización;
  • modularidad;
  • reutilización;
  • destino del producto al terminar su uso.

La durabilidad y la reparabilidad forman parte importante del diseño circular de productos.

Qué medir para saber si funciona

No necesitas comenzar con decenas de indicadores.

Elige medidas relacionadas con tu problema.

Por ejemplo:

ObjetivoIndicador sencillo
Reducir desperdiciokilos o unidades desechadas al mes
Extender vidatiempo promedio de uso del producto
Reparar másporcentaje de averías reparadas
Reutilizarunidades recuperadas para segundo uso
Reducir material nuevoporcentaje de insumos recuperados o secundarios
Disminuir pérdidascosto mensual del material desperdiciado

Medir importa porque una práctica que parece circular puede no generar el resultado esperado.

Por ejemplo, un sistema de devolución pierde parte de su sentido si transportar, clasificar y recuperar los productos resulta extremadamente ineficiente. Hay que analizar el sistema completo y no solamente una acción aislada.

Tres errores que reducen la economía circular a una etiqueta

Pensar que economía circular significa reciclaje.
El reciclaje es una estrategia, no la definición completa.

Cambiar un material sin revisar el sistema.
Un material diferente no garantiza circularidad si el producto sigue siendo desechable y difícil de recuperar.

Esperar hasta el final de la vida del producto.
Muchas de las decisiones más importantes se toman durante el diseño. Si el producto no puede desmontarse, repararse o actualizarse, recuperar valor después será mucho más difícil.

¿Los 10 principios fundamentales de la economía son principios de economía circular?

No necesariamente.

La expresión 10 principios de la economía puede referirse a marcos educativos de economía general y no debe confundirse automáticamente con los principios de la economía circular.

En circularidad sí existen modelos de 10 estrategias R, pero son estrategias para mantener recursos y productos en circulación, no diez principios universales equivalentes a los tres principios centrales descritos anteriormente.

Esta diferencia evita mezclar dos temas que pueden aparecer juntos en los resultados de búsqueda pero responden a preguntas distintas.

Cómo llevar los principios de la economía circular a tu negocio

Los principios de la economía circular pueden resumirse con una regla sencilla: evita crear desperdicio, conserva el valor de lo que ya existe y devuelve recursos a ciclos útiles en lugar de perderlos.

Para un pequeño negocio, el primer cambio no necesita ser enorme.

Puede comenzar reparando equipos que antes reemplazaba, reduciendo compras que terminan como desperdicio, rediseñando un envase, vendiendo repuestos o recuperando productos después de su primer uso.

La pregunta más útil es esta:

Antes de comprar, fabricar o desechar algo, ¿existe una forma de mantener su valor durante más tiempo?

Cuando una empresa empieza a responder esa pregunta de manera sistemática, la economía circular deja de ser una idea ambiental abstracta y empieza a convertirse en una forma distinta de diseñar productos, controlar costos y organizar recursos.

Deja un comentario